
Hay rivalidades que trascienden generaciones, jugadores y campeonatos. El Clásico Regio Estudiantil es una de ellas. Sin embargo, pocas etapas de esta histórica confrontación han estado tan marcadas por dos figuras como la de Antonio Zamora y Carlos Altamirano.
Pase lo que pase el próximo martes, ambos entrenadores ya tienen un lugar reservado en los libros de historia del fútbol americano universitario mexicano. Sus trayectorias se han cruzado tantas veces, y en escenarios tan importantes, que resulta difícil contar la historia de uno sin mencionar al otro.
Desde que Carlos Altamirano asumió como entrenador en jefe de Borregos Monterrey en 2017, la rivalidad con los Auténticos Tigres de Antonio Zamora entró en una etapa particularmente intensa. Su primer enfrentamiento llegó el 1 de septiembre de aquel año, con una victoria de los felinos por 21-10.
Lo que comenzó como un capítulo más del Clásico Regio terminaría convirtiéndose en una de las rivalidades más memorables de la historia reciente de la Liga Mayor.
Cuatro finales consecutivas, cuatro capítulos para la historia
Entre 2022 y 2025, Borregos Monterrey y Auténticos Tigres disputaron cuatro finales consecutivas de los 14 Grandes de la ONEFA. Cuatro encuentros definidos por márgenes mínimos, en los que cada posesión, cada decisión y cada error adquirieron una importancia extraordinaria.
Borregos Monterrey se llevó los primeros tres campeonatos: 32-30 en 2022, 31-27 en 2023 y 24-21 en tiempo extra en 2024. Tres victorias que consolidaron a Altamirano y a su programa como protagonistas de una etapa histórica.

Pero en 2025 llegó la respuesta de Antonio Zamora. Después de tres finales perdidas frente al mismo rival, Auténticos Tigres finalmente rompió la racha con una victoria de 33-30, recuperando el campeonato y escribiendo su propio capítulo en esta rivalidad.
El balance de esas cuatro finales favorece 3-1 a Borregos Monterrey, pero hay un dato que refleja mejor la dimensión de estos enfrentamientos: las cuatro se decidieron por cuatro puntos o menos.
Una diferencia mínima entre la gloria y la derrota.
La era Altamirano: los números de una rivalidad
Desde 2017, ambos programas se han enfrentado en 11 ocasiones, considerando temporada regular y finales. El balance favorece a Borregos Monterrey con siete victorias frente a cuatro de Auténticos Tigres.
| Año | Ganador | Marcador |
|---|---|---|
| 2017 | Auténticos Tigres | 21-10 |
| 2018 | Borregos Monterrey | 17-7 |
| 2019 | Borregos Monterrey | 49-16 |
| 2022 | Auténticos Tigres | 13-6 |
| 2022 (Final) | Borregos Monterrey | 32-30 |
| 2023 | Auténticos Tigres | 10-3 |
| 2023 (Final) | Borregos Monterrey | 31-27 |
| 2024 | Borregos Monterrey | 34-16 |
| 2024 (Final) | Borregos Monterrey | 24-21 (TE) |
| 2025 | Borregos Monterrey | 27-24 |
| 2025 (Final) | Auténticos Tigres | 33-30 |
Los números cuentan una parte de la historia. Borregos ha ganado el 63.6 % de los enfrentamientos de esta etapa, mientras que Tigres registra el 36.4 %. Sin embargo, las estadísticas difícilmente pueden explicar por completo lo que estos dos entrenadores han construido.
Porque detrás de cada resultado hay años de preparación, generaciones de jugadores, decisiones tomadas desde la banda y dos programas que han convertido la exigencia de ganar en parte de su identidad.

Dos entrenadores, un legado compartido
En el deporte, las grandes rivalidades suelen construirse a partir de grandes adversarios. Y quizá esa sea la mejor manera de entender la relación deportiva entre Zamora y Altamirano.
Sus nombres han quedado ligados no solamente por los campeonatos que han disputado, sino por la capacidad de sus equipos para encontrarse una y otra vez en los momentos decisivos.
Altamirano ha sido protagonista de una etapa de enorme éxito para Borregos Monterrey. Zamora, por su parte, ha mantenido a Auténticos Tigres entre los programas que compiten constantemente por los máximos honores del fútbol americano universitario.
Cada uno ha construido su propio legado, pero la historia reciente de ambos sería incompleta sin la presencia del otro.
Porque las grandes rivalidades no solamente se definen por quién gana más partidos, sino por cuánto obliga un adversario al otro a superarse.
El Gaspar Mass espera un nuevo capítulo
El próximo martes 3 de noviembre de 2026, a las 19:00 horas, el Estadio Gaspar Mass será escenario de otro enfrentamiento entre estos dos gigantes del fútbol americano estudiantil.
Esta vez, el objetivo inmediato no será levantar el trofeo de campeón, sino definir dónde se disputará la final de los 14 Grandes de la ONEFA.
Auténticos Tigres llegará como campeón defensor, buscando hacer valer su localía y extender el impulso de su victoria en la final de 2025. Borregos Monterrey, por su parte, intentará reafirmar el dominio estadístico que ha mantenido durante buena parte de la era Altamirano.
Una vez más, Zamora y Altamirano estarán frente a frente. Una vez más, el Clásico Regio tendrá implicaciones que van mucho más allá del orgullo de la ciudad.

Y aunque todavía quedan capítulos por escribir, hay algo que parece indiscutible: cuando en el futuro se recuerde esta época del fútbol americano universitario mexicano, será imposible hablar de Carlos Altamirano sin mencionar a Antonio Zamora, y viceversa.
Porque hay partidos que definen temporadas, finales que construyen campeones y rivalidades que terminan definiendo una época.
Esta es una de ellas.